La descripción que ofrecen sus autores ya es cáustica: ‘Un breve juego existencial sobre la alienación y el rechazo al trabajo. O, si lo prefieres, un videoclip jugable’. Los gráficos, bellos y estilizados; la música excelente y apropiada (recuerda un poco a Eels). La sensación, tras los 10-15 minutos de juego que ofrece, demoledora. Juega [...]
Para la pausa del café: I wish I were the Moon. Una cámara de fotos, cuatro elementos y cinco posibles finales en esta brevísima joya jugable inspirada en un relato de Italo Calvino.
Propuestas refrescantes, estimulantes y burbujeantes para ocio desde silla de oficina.