Después de Gracias por Fumar (2005) y Juno (2007), la siguiente pelÃcula de Jason Reitman se merecÃa al menos curiosidad. Ninguna de éstas fueron pelÃculas deslumbrantes, y poseÃan el mismo carácter moralizante y algo pretencioso. Tras el enorme éxito de Juno, regresa con Up in the Air, que aunque más digna que la mayorÃa de peliculas que aparecen por las carteleras, no supone ninguna evolución singular en su carrera y contribuirá a que Reitman siga creyéndose el nuevo Billy Wilder (!!!), sin ser él nada de eso.
Up in the Air intenta mostrarse como una producción a medio camino entre una superproducción de Hollywood y el cine independiente. Como las anteriores pelÃculas de Reitman, no incomodará a nadie. Son pelÃculas para contentar a todos los públicos, que aparentemente tratan importantes temas, pero con visiones nunca excesivamente polémicas ni comprometidas. A las tres las salva que Reitman sabe expresar esas ideas con un mÃnimo de buen gusto en la pantalla y un sentido narrativo y de la puesta en escena bastante preciso.
Up in the Air (¿tan difÃcil era titularla Arriba, en el Aire o En las Nubes?) cuenta la historia de Ryan Binghan, un individuo solitario cuyo trabajo es comunicarles su despido a los empleados de grandes compañÃas. Para realizar su trabajo se desplaza en avión de una ciudad a otra, 322 dÃas al año volando sin tener que preocuparse por su vida en tierra. Su acomodada vida está a punto de trastocarse cuando una ambiciosa joven propone que, para ahorrar costes, el trabajo de Bingham se realice por videoconferencia aunque se pierda en factor humano. A pesar de su argumento, el tema central de esta pelÃcula no es el paro y las consecuencias de un despido. Up in the Air, no es más que una fábula americana, muy Frank Capra, en torno a la soledad de un hombre que desea vivir solo pero que acaba por darse cuenta de la importancia de todo aquello que hay en tierra.
En la primera parte de la pelÃcula Reitman describe meticulosamente la forma de pensar de Bingham, su aislamiento, su profesionalidad y eficacia y sus relaciones esporádicas (con el personaje de Alex). Bingham, obsesionado con acumular millas de viaje, es un solitario tan encantado con su vida que cuando en el último tercio de la pelÃcula se produce una transformación, nada resulta creÃble por brusco y precipitado. Los flirteos con Alex (sobria Vera Farmiga) carecen de la pasión suficiente para provocar semejante giro en el carácter de Bingham, y la sorpresa final se huele a leguas. Más interesante resulta el contrapunto entre Bingham y la joven Natalie (excelente Anna Kendrick), que quiere comerse el mundo pero al final descubre que no puede hacerlo pasando por encima de los demás. Una interesante reflexión entre dos formas de labrarse una carrera.
Up in the Air serÃa imposible de ver sin el buen hacer de George Clooney, tan en estado de gracia como casi siempre. Si esta pelÃcula estuviera protagonizada por otra estrella masculina de Hollywood, serÃa prácticamente imposible establecer un mÃnimo de empatÃa con un personaje como Bingham. Un personaje que trabaja despidiendo a gente y que adora todo lo que el resto del mundo odia sólo puede estar interpretado por alguien con un enorme carisma. Clooney suma aquà otro registro más a su ya larga carrera de buenos papeles. Creo que era Hitchcock el que decÃa en sus conversaciones con Truffaut (esto no es un texto académico ni nadie me paga por ello, asà que tengo derecho a equivocarme) que Cary Grant le parecÃa tan buen actor que incluso cuando aparecÃa en un plano de espaldas a la cámara era brillante. No tengo duda de que si Hitchcock viviera dirÃa lo mismo de Clooney y le alternarÃa en sus pelÃculas con Cary Grant y James Stewart. Clooney, actor que remite al Hollywood clásico por su fÃsico y su buen hacer, nunca ha necesitado disfrazarse, ponerse narices postizas, cambiarse el color del pelo ni imitar acentos para hacer creÃbles sus personajes sin dejar de ser él mismo. Eso sÃ, el Oscar se lo otorgaron cuando engordó bastante para Syriana.
Enormemente descompensada entre las intenciones del primer tercio de la pelÃcula y en lo que se acaba convirtiendo, Up in the Air es un tÃtulo conservador, muy del gusto de la Academia de cine, como se ha traducido en las 6 importantes nominaciones al Oscar conseguidas. PodrÃa haber sido una pelÃcula notable, se queda en menos. 5
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