The Bachelor es la obra maestra de Patrick Wolf. Es su disco más completo, más complejo y más radical. Este cuarto álbum lleva al extremo el sonido que caracterizaba su música. Nos encontramos, por tanto, con una catársis creativa, un  trabajo que ilustra las dudas y miedos de este genio contemporáneo de la música.
En lo musical, nos encontramos con unas canciones recargadas, barrocas, excesivas y sumamente efectistas. Unas canciones que no podrÃan sonar de otra forma y que sin todo este exceso no nos pondrÃan los pelos de punta.La gran obra maestra del disco es “Hard Times”, una canción orquestada con unas cuerdas efectistas que consiguen que sienta escalofrÃos nada más que la oiga. Un tema monumental, brillante, apasionante y estremecedor.
En un nivel similar, tenemos “The Sun Is Often Out”, una pista de sutil acompañamiento de violines en el que Patrick Wolf logra emocionarnos con un tono crepuscular y con su voz, más desgarrada y sentida que nunca. También destacan “Oblivion”, un cuento medieval mágico con la participación de Tilda Swinton al inicio del tema y unos coros de niños sublimes; “Damaris”, preciosÃsima balada o temas como “Theseus”, “Thickets”, con un clÃmax final apabullante; y “Count The Casualty”. “Who Will?” es una sencilla, pero tremenda, composición que nos rememora a aquel brutal minuto de “What Can I Do?”, cantado por Rufus Wainwright, en el “I am A Bird Now” de Antony and The Johnsons.
Una obra maestra. Espectacular, tremendo, excesivo, efectista, barroco, personalÃsimo y brillante. Un álbum que no da cabida a las medias tintas.
No nos flipemos. Yo, en plan fan, hasta me hice accionista del disco antes de que saliera (asumiendo de antemano que no iba a ganar un duro, pero oyes, por Patrick uno hace lo que haga falta). Cuando salió el primer single, “Vulture”, aplaudÃ. Luego me llegó el disco, lo puse… y no fui capaz de aguantar una escucha entera. El horror. Y pensé que iba a escribir estos parrafitos poniéndolo a parir. Pero al final, tras unas cuantas escuchas, ni tanto ni tan calvo: The bachelor no es el disco definitivo de Patrick Wolf (porque para eso ya está Wind in the wires), aunque sà es verdad que toda la primera mitad, encadenando “Kriegspel” (¿soy yo o es el sonido de THX?), “Hard Times” (eh, hace un par de dÃas me dijeron que esta canción era música para follar, ¡esta vez no fui yo quien lo pensó primero!), “Oblivion” y “Damaris” (ese “The Bachelor” en medio desmerece un poco, pero bueno), es la repera, pasando directamente de, eso, el ritmillo de follar, al baladón más bestia. La segunda parte, mucho más aburrida, la salvan sólo “Vulture” (temazo incontestable) y “Battle” (que, originalmente, iba a dar nombre al disco).”Who will” es un sÃ, pero no, bueno casi, aunque el remix de Buffetlibre la mejora muchÃsimo. Lo bueno (o lo malo) de Wolf es que sus discos son tan, tan distintos entre sà que uno no sabe si The Bachelor es peor que Wind on the wires, mejor que Lycanthropy o si está a la altura de The magic position. Ni falta que hace. A pesar de los altibajos, este chico nunca baja de notable.
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Como soy una persona Ãntegra y coherente voy a opinar sin haberlo escuchado…
La tipografÃa de la portada es horrible.
http://elserviciopostal.blogspot.com/2009/07/tiempos-dificiles.html