Slumdog Millionaire, la última pelÃcula de Danny Boyle (Trainspotting, La playa, 28 dÃas después), fue la gran triunfadora de la última edición de los Globos de Oro (ya saben), y parte también como una de las favoritas para llevarse un buen número de estatuillas doradas, gracias a sus 10 candidaturas. El éxito de crÃtica y público es casi unánime, y asà lo atesoran también las puntuaciones que obtiene en sitios como IMDb (8,7/10), Rotten Tomatoes (94/100), FilmAffinity (8,2/10) o Metacritic (86/100). Pues lo siento, de verdad que no es por llevarle la contraria al universo, pero no comparto en absoluto el entusiasmo, a mà me dejó completamente frÃo.
El principal problema que tengo con la pelÃcula es probablemente de Ãndole personal, y tiene que ver con eso que se da en llamar suspensión de la incredulidad (aquà en español), ese pacto tácito entre autor y espectador que nos hace aceptar sin rechistar detalles como que nadie reconozca a Clark Kent como Superman a pesar de esconderse solamente tras unas gafas, que alguien se ponga a cantar como si tal cosa en el medio de un musical o que, por citar otro ejemplo de pelÃcula multinominada a los Oscar, en El lector todos los personajes, más alemanes que la BMW, hablen entre sà en inglés con acento. Normalmente pasamos todo este cosas por alto inconscientemente, y ni las más fantasiosas logran distraernos de la historia que nos están contando, pero en ocasiones el pacto se rompe, y algo nos chirrÃa tanto que no somos capaces de abstraernos. A mà me pasa en Slumdog Millionaire. Como muchos ya sabrán, Boyle nos cuenta la historia de un chico de 18 años que participa en la versión india del programa ¿Quién quiere ser millonario?, y, tanto en el transcurso de su participación en el mismo como en la explicación que se nos da de por qué se sabe ciertas respuestas, mi cerebro activa mecanismos de rechazo y me impiden concentrarme en la narración. Que no me la trago, vaya, y no entro en más pormenores por el momento por aquello de no crear espóilers a quien no la haya visto.
Si bien es esta la razón principal por la que no pude disfrutar la pelÃcula, no es la única: la trama de los niños inmersos en la extrema pobreza de una gran urbe me recordó en muchos momentos a Ciudad de Dios, pero en peor; la historia de amor que se supone es el eje en torno a lo que todo gira me provocó cualquier cosa menos emoción; y la inexpresividad del protagonista, Dev Patel (visto en Skins), llega a ser irritante. Por lo que a mà respecta, un auténtico desastre, que no llega a ser absoluto por la inobjetable destreza técnica de Danny Boyle, la banda sonora (que incluye canciones de M.I.A, entre ellas “Paper Planes” por partida doble) y cierta escena de puro sabor bollywoodiense, francamente divertida.
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jajaja… me encantó el subtitular :)
Aún no la he visto pero me da mucho miedo. Y me alegré de verte aunque fuera unos minutos!
Entiendo lo que te ha pasado, aunque no comprendo cómo te puede haber pasado con esta pelÃcula en concreto. Yo no creo que sea una maravilla, pero sà una buena pelÃcula, sin más.
Xabi, yo también me alegré mucho de verte, que hacÃa un montón. :)
Yo tampoco tengo una explicación lógica a lo que “me ha pasado”. Tal vez sea cuestión de tener un dÃa menos receptivo, yo que sé. Otra peli con la que me habÃa sucedido habÃa sido “Abre los ojos”. La primera vez me pasó algo parecido, pero luego la he visto un par de veces más y ha acabado gustándome mucho.
A mà me ha pasado lo mismo. Me ha dejado tan frÃo que he llegado a pensar que he visto una que no es.
Comparto contigo parte de la incredulidad. Las preguntas del concurso me parecen bastante fáciles, muchas casi evidentes (para nosotros, igual para un indio no) y no me termina de resultar creÃble.
Pero olvidando eso (que mi cerebro lo obvió mientras la veÃa), la pelÃcula me parece que está hecha bestialmente bien y, lo que más importa, disfruté bastante y me emocionó unas cuantas veces.
Eso sÃ, me emocionó y me tocó muchÃsimo, muchÃsimo más Revolutionary Road, por hablar de dos competidoras por los Oscars.
Yo me aburrà bastante. Más allá de la originalidad del punto de partida, la historia me parece que está más vista que el tebeo, la supuesta “destreza técnica” de Danny Boyle me pone de los nervios y la historia de amor no me puede interesar menos.
ESPANTOSA… y hasta aquà puedo leer.
Un dÃa le damos un repaso con espóilers. xD
[...] a hacerse con el mayor número de galardones (justamente o, según algunos de nosotros, no), Slumdog Millionaire y El curioso caso de Benjamin Button, vamos a repasar también las otras tres candidatas al premio [...]
Pues a mà me encantó, básicamente porque necesitaba ver una historia bonita, bastante original a mi parecer, y con un final feliz, que ya está bien de tanta depresión cinematográfica!!! Que si Revolutionary Road que es más triste que la leche, The Wrestler, que lo mismo, The visitor que también… he visto casi todas las pelis nominadas a los oscars de este año y si no llega a ser por esta y por las de animación, las nominadas por efectos visuales y sonoros y esa chufa que es Tropic Thunder, casi acabo con una depresión de caballo.
Para una peli que hay que arroja un poco de alegria en nuestras vidas, no puedo hacer más que defenderla, porque todos necesitamos esperanza. Y es lo que creo que esta pelÃcula transmite. Solo por eso, aunque no creo que deba ser tan oscarizada como finalmente fue, merece mis más absolutos respetos.
Y que leches, que la comunión Hollywood – Bollywood algun dia tenÃa que llegar, y me alegro de que fuera con esta historia.
Que por cierto, todas esas pelis depresivas mencionadas… también me encantaron. No por deprimentes dejan de ser buenas. Me falta The Reader y Rachel’s Wedding, que no llegué a verlas