A ver si me explico. Los Kills puede que sean uno de mis grupos favoritos del mundo, la primera vez que escuché el disco me lo puse unas veinte veces seguidas de la emoción y no he dejado de escucharlo un sólo dÃa desde entonces, pero yo a Midnight Boom no le darÃa un 10 ni en broma. Ni un 9.
Y es que el sonido del último de los Kills se aleja un poco de los crudos Keep On Your Mean Side o No Wow para acercarse al indie genérico. ¿Dónde quedaron el blues, el ruido, el irse a grabar a un pueblo fantasma en medio del desierto? Si hasta “Cheap and Cheerful” es un single pinchable, por dios.
Pero superado el shock inicial de ver por primera vez el suelo de una habitación que llevaba años sin limpiarse, ahà están las canciones. Canciones con mayúsculas, como “What New York Used To Be”, la propia “Cheap and Cheerful” o el recién publicado tercer single, “Last Day of Magic”. Letras demoledoras como la de “Getting Down”, con un estribillo consistente en gemidos varios, o la de la preciosa “Tape Song”: “Tape ain’t gonna fix it, honey/it ain’t gonna stick/Time ain’t gonna cure you, honey/Time don’t give a shit“. “Goodnight Bad Morning” es una balada sin prisas que podrÃa ser la continuación de “Monkey 23″ o “Wait”. Y, por supuesto, el impresionante tema que abre el disco, “U.R.A. Fever”, que suena a lo mejor de los Kills de siempre. Porque la verdad es que, afortunadamente, algo de polvo del desierto sà que les queda.
Puedes escucharlo en midnightboom.com
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Coincido contigo en que pierde algo de “suciedad” y mala leche, pero aún asà es un disco estimable con canciones muy chulas.